La Leishmaniosis canina: nunca bajes la guardia con tu perro

¿Qué es la Leishmaniosis? ¿Cómo pueden contraerla los perros? ¿Tiene tratamiento?


La Leishmaniosis canina: nunca bajes la guardia con tu perro

 

¿ES GRAVE LA LEISHMANIOSIS CANINA PARA MI PERRO?

 

La leishmaniosis es una enfermedad muy grave para los perros. Está causada por un protozoo parásito microscópico llamado Leishmania infantum. Se transmite a los perros por la picadura de un insecto emparentado con los mosquitos, que se llama flebótomo.

Hace varias décadas la leishmaniosis canina era mortal para casi todos los perros, y cuando enfermaban la única solución que quedaba era la eutanasia para evitarles un gran sufrimiento. Por fortuna, actualmente se puede prevenir, tratar e incluso la mayoría de los perros se curan casi por completo y pueden hacer una vida normal con revisiones veterinarias frecuentes.

La leishmaniosis se transmite a los humanos: por eso es tan importante controlarla. Los perros no la transmiten de forma directa, así que no hay riesgo en tener un perro con leishmaniosis en casa. Las personas pueden padecer la leishmaniosis si la adquieren por la picadura del flebótomo.

 

¿CÓMO PUEDE MI PERRO CONTRAER A LEISHMANIOSIS?

 

La leishmaniosis se desarrolla cuando un flebótomo hembra infectada por el protozoo pica a un perro y le inocula los parásitos. Hay otras vías de transmisión, aunque son menos frecuentes: transfusión de sangre, contacto sexual y de perras gestantes a sus cachorros. La leishmaniosis no se transmite directamente de un perro a otro.

Algunos perros tienen resistencia genética y probablemente nunca desarrollarán síntomas, pero están igualmente infectados y son capaces de transmitir la infección si les pica un flebótomo. Otros perros pueden desarrollar la leishmaniosis incluso años después de la picadura si se enfrentan a una situación que hace que su sistema inmunitario deje de funcionar correctamente, como una infección por un virus, estrés intenso, etc.

Después de un periodo de incubación que dura entre 3 y 18 meses, los parásitos se diseminan por el organismo del perro si el sistema inmunitario no es capaz de neutralizar la infección. El parásito comienza invadiendo los órganos productores de células sanguíneas (la médula ósea y el bazo), y a continuación pasa a otros órganos como la piel, el hígado y los riñones, el aparato digestivo, las articulaciones, o los ojos.

 

¿CÓMO PUEDO SABER SI MI PERO TIENE LEISHMANIOSIS?

 

Lo ideal es detectar de forma precoz cualquier infección antes de que las lesiones de los órganos estén demasiado avanzadas o sean irreversibles. Como hay muchos perros que están infectados, pero no muestran síntomas, los veterinarios aconsejan realizar pruebas diagnósticas de forma periódica para descartarla. Lo más recomendable es que acudas con regularidad a las revisiones veterinarias, para sacar una pequeña muestra de sangre y determinar si tu perro tiene anticuerpos frente a la leishmaniosis con un test rápido que dará el resultado en 10 minutos. Si la prueba resulta positiva, el siguiente paso será realizar un análisis de sangre completo para cuantificar el título de anticuerpos y verificar que los riñones y el hígado estén funcionando correctamente, y poner el tratamiento cuanto antes.

La enfermedad puede tener síntomas muy diversos. La leishmaniosis cutánea afecta a la piel y en la actualidad es la más frecuente y la menos grave:

1. Alguna herida que no se cura, solitaria y pequeña, o numerosas y más grandes, llegando a formar úlceras.

2. Una lesión abultada llamada chancro o Botón de Oriente.

3. Puede que en algunos perros solo se observen zonas sin pelo.

4. A veces, la piel de la nariz o de las almohadillas se vuelve más gruesa y aparecen grietas.

5. Pueden formarse úlceras en los labios, la vulva o el pene.

6. Heridas en zonas donde la circulación sanguínea es más escasa, como las puntas de las orejas, que sangran si el perro mueve o sacude la cabeza.

7. En los casos avanzados se forman lesiones muy características de la leishmaniosis, como crecimiento exagerado de las uñas y zonas de alopecia alrededor de los ojos.

8. En las razas que tienen más predisposición a la leishmaniosis (Boxer, Doberman, Pastor Alemán, Rottweiler) se pueden observar nódulos o bultos endurecidos en la piel.

Algunos perros solo tienen síntomas inespecíficos y poco llamativos, que en ocasiones solo se detectan en una revisión rutinaria en la consulta veterinaria:

- Pérdida de peso y adelgazamiento progresivo, incluso sin perder el apetito.

- Cansancio y apatía.

- Cojera que no responde al tratamiento.