Problemas de la piel en gatos: el complejo granuloma eosinofílico

Si tu gato se lame sin parar una zona del cuerpo como si estuviera desesperado e incluso llega a hacerse heridas, puede que tenga un problema de la piel que se llama complejo granuloma eosinofílico.


Problemas de la piel en gatos: el complejo granuloma eosinofílico

Complejo granuloma eosinofílico en gatos: ¿en qué consiste y cómo puedes actuar si sospechas que tu gato puede tener esta afección, o una parecida?

 

Mi gato no para de lamerse. ¿A qué se debe?

Los gatos se lamen el pelo como parte de su comportamiento natural para mantenerse limpios y eliminar el exceso de pelo muerto. Todos los gatos lo hacen varias veces al día durante un buen rato hasta que se quedan cómodos sin restos de suciedad en el pelo.

Pero, a veces, este lamido es continuo. Sobre todo, un gato puede mostrar este comportamiento lamiendo sin parar una parte concreta de su pelo. Esto se puede deber a varios motivos:

1. Tiene una acumulación real de suciedad en el pelo que no puede eliminar, como un nudo, o alguna sustancia pegajosa.

2. Tiene picor en la piel, que puede estar causado por parásitos externos (sobretodo  pulgas o ácaros), hongos, o una alergia.

3. Tiene una herida o una lesión en la piel que le molesta y trata de calmarla con el lamido. Esta lesión puede ser el resultado de un golpe, un mordisco de otro gato o de un perro, un enganchón con un objeto afilado, pero también puede ser algo más complicado como el complejo granuloma eosinofílico, una úlcera infectada, o algún tipo de cáncer que causa una herida que no se cura.

4. Está pasando por un periodo de estrés y es su manera de manifestarlo.

 

¿En qué consiste el complejo granuloma eosinofílico?

El complejo granuloma eosinofílico es el nombre de un grupo de enfermedades inflamatorias de la piel de los gatos. Se encuentra en tres formas principales, aunque a veces una evoluciona hacia otra y pueden confundirse entre sí:

- La placa eosinofílica es una zona aplanada y dura que suelta escamas secas de la piel. Muchas veces se encuentra en el abdomen o las ingles del gato. Es más frecuente que se deba a reacciones alérgicas debidas a pulgas, algunos alimentos o elementos ambientales.

- La úlcera eosinofílica tiene aspecto abultado y es de color rojizo. Es más frecuente encontrarla en la zona de labio de los gatos. Primero parece un bulto pequeño que se va haciendo más grande a medida que el gato sigue lamiendo la superficie. A veces se debe también a una respuesta alérgica a las pulgas y algunos alimentos, pero otras veces no se sabe por qué aparece.

- El granuloma eosinofílico consiste en una agrupación de lesiones de la piel que forman una línea, normalmente en la cara posterior de los muslos, que es donde llegan fácilmente cuando se acicalan, pero también pueden verse en la boca o en las almohadillas.

Todas ellas son una manera de reaccionar de la piel del gato a una causa que provoca una inflamación. La inflamación consiste en que los vasos sanguíneos se dilatan, y llegan los glóbulos blancos hasta la zona en la que hay una sustancia extraña para el organismo. Pueden ser parásitos, bacterias, virus, o cualquier partícula minúscula.

Los eosinófilos son un tipo de glóbulo blanco de la sangre que reaccionan ante la presencia en el organismo de sustancias extrañas liberando el contenido de sus gránulos, que están llenos de sustancias que estimulan la inflamación y atraen otras células del sistema inmunitario implicadas en la defensa de la piel.

A veces, aunque se haya resuelto la inflamación y la sustancia extraña haya desaparecido, los eosinófilos de la piel permanecen y siguen liberando el contenido de sus gránulos. De esta manera, la inflamación se hace permanente sin que haya una causa que la justifique. El picor, el abultamiento y el malestar que van asociados a la inflamación no desaparecen y el gato se lame, intentando calmarlos.

Algunos gatos padecen enfermedades infecciosas causadas por virus que inducen una inflamación generalizada, incluyendo la piel. Por eso, se debe considerar también a la hora de valorar el estado de un gato con lesiones sospechosas de un complejo granuloma eosinofílico, por si hubiera que tratar también la infección.

 

¿Es grave el complejo granuloma eosinofílico de mi gato?

Sobre todo, el complejo granuloma eosinofílico es muy molesto para los gatos, pues les causa picor, dolor e incomodidad, pues necesitan lamerlo para tratar de calmarse, sin éxito. La principal complicación del complejo granuloma eosinofílico es que se extienda y se haga más grande, o que se pueda infectar, causando un problema más grave.

 

¿Cómo se puede solucionar el complejo granuloma eosinofílico de mi gato?

Si tu gato se lame continuamente y parece molesto, revisa a fondo primero su piel y su pelo para comprobar si tiene alguna herida o algún parásito que te pueda dar una pista sobre lo que está pasando. Para saber si se trata de un complejo granuloma eosinofílico o descartar otra causa y ponerle tratamiento, acude a tu clínica veterinaria de confianza. Allí, tu veterinario realizará las pruebas necesarias para saber si tu gato tiene un complejo granuloma eosinofílico o si, por el contrario, la causa de su lamido y las lesiones de su piel necesitan otro tratamiento. Lo más habitual es que tenga que tomar una muestra de la piel para analizarla, que no duele ni molesta.

Para solucionar el complejo granuloma eosinofílico de tu gato, primero hay que eliminar la causa primaria que lo está provocando. Si se debe a la picadura de parásitos, habrá que aplicar un tratamiento antiparasitario adecuado. Si se sospecha de una alergia, será necesario realizar pruebas de alergia para saber a qué alimentos o productos ambientales es alérgico tu gato. Si no se encuentra nada que lo provoque, tu veterinario le prescribirá a tu gato un tratamiento dirigido a calmar la inflamación de la piel para que las lesiones se curen y tu gato vuelva a estar cómodo.